Gobierno mexicano al servicio de Nestlé
Ya había escuchado anteriormente que la administración de Felipe Calderón estaba por darle enormes ventajas al negocio de la compañía suiza Nestlé frente a los productores nacionales de café.
El asunto es que el gobierno está condicionando los apoyos (por más de 500 millones de pesos del Programa para el Desarrollo Sustentable de la Región Sur-Sureste) a los productores de café para que estos siembren y cosechen la variedad Robusto, el tipo de gano que Nestlé usa en sus productos, en perjuicio de la variedad Arábigo, café de mayor calidad que el otro.
Al respecto las organizaciones productoras de café, Confederación Nacional de Organizaciones Cafetaleras y Unión Nacional de Organizaciones Campesinas Autónomas declaran:
Nestlé se propuso incrementar sus ganancias con café barato de baja calidad, y obtuvo apoyo del gobierno para lograrlo a costa de los productores nacionales, que ahora se ven amenazados por otra crisis como la de 2000-2004, cuando la cotización del robusta se vino abajo en el mercado internacional y fueron rebasados por no generar grano de calidad.
Galván Suenaga (Unorca) sostuvo que las autoridades apostaron a multiplicar los beneficios de Nestlé y se le sometieron sin importar el futuro de la cafeticultura nacional. Más aún, a fin de incrementar la producción de café robusta por hectárea, la Sagarpa impulsa la introducción de plantas modificadas genéticamente, lo que representa un riesgo para los cultivos tradicionales.
¿Cómo la ven? Nestlé en vez de promover la calidad de sus productos somete al gobierno mexicano, quien sabe cómo, para que los productores siembren café de mala calidad para abaratar costos. Si aunamos que los cafetaleros enfrentan competencia desleal, a causa de los coyotes, el panorama se ve más amargo que el café soluble Nescafé.





