Como te ven te tratan. Prohíben en Texcoco el uso de mezclilla en las instalaciones municipales
Llegó el día de ayer a mis manos un volante titulado “El Desastre de Texcoco (mejor conocido como el Rescate de Texcoco)”, que inicia diciendo: Amado Acosta prohíbe en Texcoco el uso de mezclilla. No aparece firma alguna en el panfleto, pero proviene evidentemente de los trabajadores adscritos a dicha administración municipal.
Para quiénes no tengan la desazón de conocerlo, Amado Acosta es el actual presidente municipal de Texcoco de Mora, Estado de México, procede del PRI y desde su campaña dio inicio a un simpático lema ya muy visto por todos los texcocanos: Rescatando Texcoco; ¿rescatándolo de quién se preguntarán?; este señor dice rescatar al Municipio de las manos perredistas, quienes habían gobernado el lugar durante varios años consecutivos. Pa’ mi que al señor Acosta lo rescaten de sí mismo y pronto por favor. Dicho programa de rescate, ya institucionalizado, ha derivado en un gasto desmedido de recursos públicos en tapizar las calles de pendones y rotular todos los vehículos oficiales con dicho lema, sin dejar atrás la página de Internet y cada uno de los volantes que emite la administración municipal.
El personal de dicho Ayuntamiento acusa, para mi gusto muy fundadamente, al funcionario de estar tomando estúpidas y superficiales medidas administrativas, como lo es ésta: la prohibición del uso de mezclilla dentro de las instalaciones municipales. El oficio mediante el cual fue comunicada dicha medida, que se transcribe en el volante y que va dirigido a Regidores, Tesorero, Secretaría, Directores Generales, Gerencia Municipal, Subdirectores, Coordinadores y Jefes de Departamento, dice así: “Por medio del presente le envío un cordial saludo, y por instrucciones superiores, me permito informar a usted, que a partir de la fecha (8 de marzo de 2010) queda prohibido utilizar ropa de mezclilla en el interior de éstas instalaciones…”
Yo me pregunto ¿en verdad no hay cosas más importantes en qué pensar señor Acosta?, no es rara la vez que he acudido a las oficinas del Ayuntamiento a realizar trámites propios de mi profesión, los cuales, por cierto, tardan bastante más desde que usted y su equipo asumieron la administración y me encuentro afuera del palacio municipal manifestantes exigiendo demandas bastante mas profundas que qué carajo se pone uno para vestir, también, de colegas, amigos, familiares y conocidos domiciliados en la tierra del gran Rey Poeta, he escuchado diversas historias sobre la incapacidad de su gobierno para atender asuntos públicos, de cómo usted desde que llegó ahí dijo no estar interesado en el pueblo ese, de cómo quitó los parquímetros de la zona centro que tanta lana costó poner, nomás porque no se llegó a un arreglo con las empresas operadoras, de cómo es prácticamente imposible encontrarlo en la sede del gobierno municipal en horas laborales y demás gracias. Mientras tanto, se sigue desoyendo a las manifestaciones contra la imposición de autoridades auxiliares en violación a los usos y costumbres de los pueblos de Texcoco como San Juan Tezontla, La Magdalena, Santa Cruz o San Diego, el transporte público y las vialidades son un verdadero desmadre y la gente se queja de falta de servicios y obras prometidas, ah, pero eso sí, vamos a tener una Feria del Caballo de lux, pan y circo pal pueblo.
¿En qué le molesta la mezclilla? Le hago saber que la mezclilla, además de ser una prenda cómoda, es una prenda bastante accesible en precio para casi cualquier persona, suscribo la pregunta que le hacen en el volante ¿qué acaso les van a comprar a los trabajadores pantalones y trajes de casimir? ¿Con qué dinero los trabajadores del Ayuntamiento van a poder vestir como los señores Amado Acosta y Manuel Cadena?
Además, déjeme recordarle señor Acosta, la mezclilla no es cualquier indumentaria, la mezclilla es una prenda que anteriormente se denominaba Denim y fue una tela usada por su aguante por mineros y obreros desde hace un titipuchal de años. Yo no estaría perdiendo mi tiempo escribiendo esto si usted hubiera lanzado una campaña invitando a sus trabajadores a evitar adquirir mezclilla manchada de explotación y podredumbre, esa que es confeccionada en las turbias maquiladoras del conocido como Rey de la Mezclilla, Kamel Nacif, producida en Puebla bajo las más precarias y jodidas condiciones laborales y salpicada de redes de explotación sexual; ahí, créame, hasta le aplaudiría, pero no, no apruebo esta medida por estúpida, por superficial y porque además atenta contra las garantías de los trabajadores que dignamente prestan sus servicios para su administración.
¿Qué razones tiene esta medida? Si usted ha leído alguna publicación con sustento científico que pruebe que el uso de mezclilla hace que los trabajadores sean menos eficientes, hágala pública para hacernos ver nuestro error. ¿El cambio de vestimenta de sus trabajadores mejorará los servicios ofrecidos por su administración? Si usted piensa que entacuchando a todo su personal se ganará el respeto del pueblo de Texcoco está jodido, si usted cree que como nos ven nos tratan, pues yo le digo que nosotros a usted nomás no lo vemos, cómo quiere que lo tratemos.






Creo que es una buena idea. Se le está dando respeto y seriedad a los puestos que representan.
Bien hecho por el Señor Acosta.
La ropa no nos hace ni más ni menos, pero creo que es propio usar vestir en ciertas cosas.
De seguro el que escribió el reporte nunca iría a una fiesta formal o una reunión importante en jeans o mezclilla.
El escritor tambien demuestra su ignorancia al decir que la mezclilla es más economica, ya que se consiguen pantalones de vestir a buen precio, y no como la mezclilla pirata que promueve la corrupción, porque esa es la que es barata.