Cómo matar a una generación

Sacrificando generaciones
Los estragos de la fallida e ilegítima “guerra” contra el narco comienzan a elevar su gravedad a un nivel nunca visto.
Los grupos sociales más vulnerables son ya las víctimas primarias quienes padecen las consecuencias de una estrategia inexistente, una estrategia caracterizada por la improvisación y la intención de hacer de esta presunta guerra un show mediático diseñado para engañar a la opinión pública. De estos grupos sociales afectados por la criminal omisión del régimen es, precisamente, los jóvenes. Un sector que tiene sobre sí la presión de un futuro inalcanzable donde pueda explotar sus fuerzas y habilidades para la construcción de una sociedad productiva.
Ellos, agobiados de por sí la falta de oportunidades y educación deficiente, tienen además la fastidiosa tarea de asimilar un entorno plagado de violencia que es fomentada por el régimen. Ante la imposibilidad de acceder a los medios que le den fuerza dentro del tejido social los jóvenes se encuentran en una grado de indefensión que, además, adoptan como una consecuencia natural de su realidad sin saber que son víctimas pasivas, potenciales, de una serie de vicios gubernamentales que son muy recientes y de los que nadie les hace tomar consciencia. No sólo los matan con balas y desempleo, también los matan con ignorancia.
Esta generación de jóvenes (aquellos que no recuerdan ni el fobaproa) la más castigada en la historia reciente del país pues, ante la imposibilidad de tener una certeza en lo laboral o académico, tendrán opciones reducidas a la ilegalidad o, en el mejor de los casos, al exilio de su tierra para ser igualmente pobres pero en otro país que si les ofrece, al menos, un empleo medianamente digno. La misma historia de siempre pero agravada por la violencia con que se les ha despojado de un porvenir.
Entonces no sorprende que sean ellos quienes ahora sean los que paguen las decisiones de las cúpulas del poder; como si de un efecto mariposa tratase la muerte de uno grupo de muchachos en una fiesta comienza en la aséptica oficina de un burócrata federal que no sabe que ordenar.






Concuerdo con el post al 100, pero aquí tenemos que ver algo, el Joven de hoy en día no hace por salir adelante, no le da por estar informado, tomar un libro o la Wiiki e informarse, de la historia política, solo quieren estar encerrados en su Facebook y de ahí protestar como borregos por que ven a los demás y solo se quedan con la info que ven ahí, no solo el gobierno es culpable, dejamos que ellos eduquen a nuestra juventud, siendo que nosotros no les inculcamos el amor a la lectura y a la información, es parte de toda sociedad formar a los jóvenes desde niños, ¿cuanto joven no prefiere pertenecer a una red social que aun movimiento juvenil? ya no son los tiempos de antes donde teníamos el sueño de cambiar el mundo, ahora solo agitamos banderas virtuales porque las reales son demasiado pesadas y duelen.
La cosa es: ¿cómo romper con ese circulo vicioso? Si bien la labor de concientización es un tema complejo también las escuelas son parte del problema/solución pero debe existir una dinámica que integre a esos jóvenes a cuadros críticos dentro de su comunidad.
En efecto ¿Cómo realizar lo que hoy está virtualizado?
Saludos.
Bien si queremos dar resultados en masa si costaría mucho trabajo, pero se puede fomentar desde las redes sociales y blogs atraer a la juventud por el interés de leer e inculcar el interés a la información, hacerlo ver como una moda, y desde nuestras casas ni se diga es mucho mas fácil inculcar ese habito. Tenemos las herramientas a la mano y gratuitas solo es cosa de saberlas aprovechar. Usemos las redes sociales como mercancía y no ser nosotros la mercancía de ellas.
Efectivamente la labor de información es otra de las responsabilidades que los ciudadanos debemos ejercer como una tarea diaria, integral en la vida. Quizás nosotros consideremos ventaja tener na conexión a internet pero recordemos que allá afuera también hay un gran sector que está siendo manipulado, desinformado; algo debemos hacer para que esto, esta dinámica de comunicación, también salga a las calles, que se escuche, que cambie las cosas.
Saludos!
Lo que escribes es verdad, letra por letra..esta guerra contra el narco es improvisada:Ni siquiera Fecal la prometió como oferta de campaña, fue una ocurrencia para legitimarse y ¡que caro estamos pagando las ocurrencias del enanete! Y lo que narras nos duele a todos los jóvenes, nos matan con desempleo, incertidumbre ….y balas.
Saludos.
P.D. la imagen que pones es muy cruda, pero muestra la barbarie tal cual.
Así es. La guerrita esta no es parte integral de una estrategia de seguridad; es una mera ocurrencia que pudo surgir de una enorme cruda moral y etílica. Las consecuencias son insufribles.
Saludos.