La caridad en tiempos de crisis
El gobierno federal demás está aportando una cantidad considerable a la restauración del edificio el cual requiere de 105 millones de pesos, es ahí cuando la organización “Sumando Amor” da 23 millones de pesos presuntamente de donativos de las personas. 23 millones de pesos es mucho dinero en estos tiempos en que el gobierno federal no tiene ya más fondos (por lo cual comienza a meter la mano a la bolsa de pemex), esto causa una paradója difícil de explicar, y entender.
La inversión inicial que se requiere es de 105 millones de pesos. El dinero que se recaude estará destinado para obras de mantenimiento de estructuras, restauración del altar, mosaicos artísticos, pinturas, vitrales, el reloj monumental, iluminación, bancas y fachadas entre otras cosas. Los trabajos de restauración han sido autorizados por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) por ser un edificio histórico y serán los encargados de la supervisión en las obras.
Ahora, si el gobierno federal destina recursos mediante la intervención de conaculta ¿para qué agrega más caridad en efectivo?. Nadie niega el valor histórico al recinto que ya no es sólo de los católicos mexicanos, sino también lo es de cualquier ciudadano que guste de apreciar esa obra histórica, es parte de nuestro patrimonio y se debe cuidar hasta donde la actual crisis lo permita. ¿Acaso un bien inmueble es ás merecedero de caridad que cualquier persona en desgracia en este país? No se critica a la feligresía católica, es sólo que tal vez faltó tino en esta campaña de restauración. La organización “Sumando Amor” demuestra un poco de insensibiliad al destinar tanto dinero a una obra que no da de comer a la gente, que no la cura de sus males carnales que hacen sufrir al ser humano, ¿Dónde está el amor en ese donativo?
Los fieles católicos tiene la gran oportunidad de ser solidarios con aquellos que están hoy en plena desgracia; quizás no es tiempo de invertir la caridad en la roca, sino en la persona, quizás cuando nuestra realidad sea otra podrían, ahora si, ver por el patrimonio histórico de los católicos y mexicanos.






